LA LUZ Y EL
ESPACIO.
El ambiente en el que operamos nuestras herramientas digitales dicta el nivel de esfuerzo mecánico requerido por nuestra vista.
ILUMINACIÓN
AMBIENTAL
El contraste extremo es una de las principales causas de la fatiga visual. Operar una pantalla brillante en una habitación oscura fuerza a la pupila a realizar ajustes continuos.
- Mantenga siempre una fuente de luz indirecta encendida en la habitación.
- Evite que la luz (natural o artificial) impacte directamente sobre la pantalla para minimizar el deslumbramiento.
- Ajuste el brillo del monitor para que coincida con la luminosidad de su entorno inmediato.
ERGONOMÍA
FÍSICA
La distancia y el ángulo del monitor determinan la convergencia visual y la apertura palpebral.
LA REGLA DEL BRAZO
La pantalla principal debe situarse a una distancia equivalente a la longitud de un brazo extendido. Si el texto es ilegible a esta distancia, incremente el tamaño de la fuente, no acorte la distancia.
ALTURA ÓPTIMA
El borde superior del monitor debe coincidir con el nivel de los ojos. Esta postura induce una mirada ligeramente descendente, lo cual reduce la apertura del párpado y minimiza la evaporación lagrimal.